¿Cómo le doy seguridad al niño(a)?
- Trate de ofrecerle al niño tantas experiencias como pueda: Mientras más cosas vea y haga, más seguro se sentirá. Anímelo para que juegue con otros niños y llévelo a muchos sitios para que se relacione con personas distintas.
- Prepárelo para lo nuevo: “Mamá ¿me va a doler?”. El niño pregunta cuando lo llevan al dentista o al médico. “Claro que eso te dolerá un poquito, pero se te pasará en seguida”.
- “Pero no quiero ir”, le dice. La respuesta debe ser firme pero amable y suavemente.”Pero DEBES”. No le queda otra alternativa y esto le da seguridad.
- Hay cosas que asustan al niño, pero nunca debe avergonzarlo porque tenga miedo. Tómelo de los brazos y explique lo que pasa. Déjelo llorar sin tratar de callarlo. Siempre trate de pensar que todo comportamiento tiene una CAUSA.
- No lo amenace a menos que se proponga a cumplir con su promesa. Nunca le diga al niño que si se porta mal lo va a regalar o se va a ir de la casa para siempre. Esto puede herirlo profundamente. Siempre que va a salir dígaselo, pero nunca se escape de él a escondidas.
- No lo proteja en exceso. Hacerlo crearía en él una gran dependencia hacia usted y entonces temería dejarla ir. Si el niño se siente seguro, podrá perderla de vista, saldrá de casa tranquilamente y podrá decir “Adiós mamá”.
- Mi hijo necesita sentirse orgulloso de algo. Podría ser de un dibujo o de un cuadro que no signifique nada para mí. Yo miro lo que él hace y lo animo para que me diga como lo hizo y lo cuelgue en una pared de la casa. Se siente orgulloso de lo que ha hecho porque ve que me ha gustado.
- Puedo ayudarlo a que crea en sí mismo. Los elogios son importantes cuando se los ha ganado, pero si no los merece no le miento. Una cosa fácil podrá realizarse fácilmente. Y no quiero que se le asigne una tarea que no pueda hacer. Nunca se sentirá satisfecho consigo mismo, si fracasa continuamente.
- No lo comparo con los demás. Mi hijo es un individuo. Sólo hay uno como él. Sé que es complejo y quiero que sea ÉL MISMO. Quiero que sólo se compare consigo mismo.
- “Pero mamá, ¡No puedo trepar tan alto como Juan! Le respondo: “Lo importante es que haces muy bien otras cosas”.
- Esto no significa que alguna vez no fracase. A veces los niños aprenden con el fracaso. Pero repetidas veces puede acabar con sus sentimientos. Y tampoco esto significa que el niño se satisfaga con poco. Mi placer consiste en que mi hijo haga lo mejor que pueda sin compararse con nadie.
- Si puedo ayudar a que mi hijo sienta confianza en sí mismo, lo habré ayudado a CREER EN SÏ MISMO, por lo que vale. Así, abrigaré la esperanza de que llegue a ser un buen ciudadano, buen miembro de la familia y persona que actúa porque SABE QUE PUEDE.
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